Originario de América Central, el aguacate se consume desde tiempos inmemoriales. Los aztecas lo llamaron “ahuacalt”, un término que los españoles transformaron en “ahuacate” y con el pasar de los años en “aguacate”, que es como lo conocemos ahora.
A la hora de escoger los aguacates, prefiere aquellos que se sientan pesados. Por lo general, los aguacates se encuentran verdes y deberás esperar en casa a que estén maduros y en su punto para servirlos. Un aguacate maduro es ligeramente suave al tacto; procura no esperar a que esté muy suave, pues ésto es indicativo de un aguacate que está demasiado maduro.
Coloca los aguacates verdes a temperatura ambiente de manera de esperar a que estén listos para cortarlos. Los aguacates maduros deben guardarse en la nevera hasta que los vayas a servir; puedes guardarlos refrigerados hasta por una semana.
Corta el aguacate longitudinalmente por la mitad hasta llegar a la semilla. Separa ambas partes y retira cuidadosamente la semilla. Ahora puedes cortarlos en barquitos y luego retirar la piel, formar bolitas de aguacate o sencillamente voltearlo sobre una tabla de madera para cortarlo en cubos. También puedes retirar la pulpa con una cuchara y pásarla por un exprimidor de papas. Luego, añade el jugo de limón y la sal. Si quieres una textura más gruesa, tritura el aguacate con un tenedor. Para una crema suave y sedosa, procesa la pulpa de aguacate en una licuadora con el jugo de limón y la sal.
Al entrar en contacto con el aire, el aguacate se oxida y se pone oscuro. Para evitarlo, deberás bañarlo con jugo de limón. Se dice que para evitar la oxidación, deberás dejar la semilla dentro de un guacamole o una guasacaca hasta que vayas a servir. Sin embargo, la semilla sólo protegerá la porción de guasacaca o guacamole que la rodea.
El aguacate nunca debe cocinarse pues se pone amargo. El aguacate se sirve crudo y se incorpora a los platos sólo una vez que están listos.
Para que un aguacate se madure rápidamente, puedes ponerlo en una bolsa de papel marrón. Luego ciérrala y consérvala a temperatura ambiente. Verás que el aguacate se madurará en poco tiempo, de uno a tres días. Si quieres que se madure más rápido, coloca una manzana o un cambur en la misma bolsa y espera apenas un día para que esté listo para servir.
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