Para hacer tus galletas en forma de florecita, necesitarás una manga, un utensilio que resulta económico y versátil. Si no la tienes, extiende la masa con un rodillo enharinado y corta las galletas según tu forma preferida.
A mi me gusta decorar el centro de las florecitas con trocitos de cerezas en maraschino. Incluso, en la Navidad, combino las rojas con las verdes, cuando las preparo para regalar. Otra alternativa es hacer los centros de color amarillo; prepara esta receta y hornéalas sin poner nada en el centro. Ya listas y frías, decóralas utilizando una manga.
Precalienta el horno a 350º F / 175º C.
Bate la mantequilla con el azúcar pulverizada hasta que esté cremosa. Añade la yema de huevo y la vainilla. Incorpora la harina y bate hasta que esté todo bien integrado.
Llena la manga para hacer galletas y presiona para formar las galleticas, o extiéndela con un rodillo y córtalas como prefieras. No es necesario que las separes mucho, pues ellas no crecerán al hornearse.
Corta las cerezas en maraschino en trocitos y colócalos en el centro de las galletitas.
Hornea de ocho a diez minutos o hasta que estén doradas.
Déjalas enfriar en una rejilla para galletas y guárdalas en un envase bien cerrado.
Coloca el azúcar, las yemas de huevo, el jugo y la ralladura de limón en una ollita. Remueve con la cuchara de madera hasta que esté todo bien integrado.
Ponlo en el fuego y cocina sin dejar de remover hasta que espese, unos cinco minutos. Sabrás que está listo porque la mezcla cubrirá la parte posterior de la cuchara.
Retira del fuego y añade, una a una, las cucharadas de mantequilla sin sal. Mezcla hasta que estén bien disueltas. Pasa la mezcla por un colador y deja caer en otro recipiente.
Ahora tapa la mezcla con un papel plástico. Una vez que esté fría, colócala en la nevera hasta que la vayas a utilizar.
Rellena la manga y forma los centros amarillos para las florecitas.