Este soufflé de limón le debe su consistencia y su ligereza a la combinación de las claras de huevo a punto de nieve y la crema de leche batida. Puedes prepararlo en envases individuales o en uno grande, si prefieres pasarlo a la mesa para que cada quien se sirva la cantidad deseada.



Cuando niña, mi mamá y yo preparábamos juntas este soufflé de limón. Mi tarea era, precisamente, ayudar a pelar las almendras. Y es que cuando se siguen estos pasos, es facilísimo quitarles las conchas. Ponlas en una ollita con un poquito de agua y déjala hervir hasta que veas que las almendras se inflan. Retira la olla del fuego y colócala bajo el agua corriente hasta enfriar.
Ahora simplemente toma una almendra entre el pulgar y el índice, y verás como la semilla sale sin mucho esfuerzo. Córtalas en cuadritos bien pequeñitos, y colócalas en una bandeja de hornear. Dóralas en el horno y déjalas enfriar bien antes de adornar con ellas el soufflé de limón.
Prepara las dulceras como se indica más abajo.
En una ollita, pon el jugo de los limones con la gelatina sin sabor y calienta en baño de maría hasta que ésta se disuelva.
En la batidora, coloca las yemas de huevo con un cuarto de taza de azúcar pulverizada y bate hasta que la mezcla esté bien cremosa.
Agrega poco a poco la gelatina disuelta, batiendo a baja velocidad. Transfiere a un recipiente aparte.
Lava bien el bol de la batidora y bate la crema hasta que adquiera cierta consistencia, sin llegar a espesar.
Cuidadosamente transfiere la crema batida al recipiente donde colocaste la mezcla de yemas y gelatina, y mezcla suavemente con la espátula de goma.
Lava nuevamente el bol de la batidora y sécalo muy bien. Bate las claras a punto de nieve, agrégales el azúcar pulverizado restante, incorpóralas al recipiente y sigue mezclando suavemente con la espátula de goma.
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Corta un pedazo de papel encerado, dóblalo en dos para darle firmeza y con él, rodea la dulcera que vayas a utilizar para servir el soufflé. Ata el papel con un pabilo.
Pinta ligeramente con aceite el envase y el papel encerado.
Cuando la mezcla para el soufflé esté lista, viértela en las dulceras y colócalas en el refrigerador durante unas cuatro horas para que cuaje.
Sácalas de la nevera, desata el pabilo y retira cuidadosamente el papel encerado.
Cubre los bordes salientes con las almendras tostaditas, decora con rueditas de limón, alguna fruta cítrica o crema batida y sírvelo bien frío.




