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Pesto a la genovese
4 porciones
La salsa al pesto tiene su origen en la época de la llegada de los árabes a Sicilia. El cultivo de la albahaca se extendió a otras regiones de Italia, incluyendo las colinas de Liguria, cuya capital es Génova. Fue allí, en la ciudad natal de Cristóbal Colón, donde se creó el auténtico pesto de albahaca.
ingredientes
- agua para cocinar la pasta
- sal para el agua de la pasta
- 50 g de hojas de albahaca fresca
- 10 cucharadas de aceite de oliva
- 40 g de piñones
- 1 pizca de sal
- 1 diente de ajo
- 350 g de bavette
- 100 g de parmesano rallado
- parmesano rallado adicional para decorar
preparación
Pon a hervir suficiente agua en una olla y agrega la sal.
Lava las hojas de albahaca y colócalas con el aceite de oliva, los piñones, la sal y el diente de ajo en el vaso de la licuadora. Procesa hasta que se forme una mezcla homogénea.
Cocina la pasta durante el tiempo que te indica el empaque y reserva dos cucharadas del agua donde la cocinaste.
Cuando la pasta esté lista, cuélala y transfiérela a la sartén donde está la salsa, añade el agua que reservaste y decora con el parmesano rallado. Sirve de inmediato.

para el mejor pesto
- Tradicionalmente el pesto se prepara en un mortero. Para hacerlo, coloca los piñones primero junto al ajo y la sal. Una vez que estén bien triturados, incorpora los demás ingredientes. Ahora bien, resulta muy práctico y fácil preparar el pesto en la licuadora, como te indicamos en esta receta.
- Los ingredientes básicos del pesto son la albahaca y los piñones, que son las semillas de unas especies de pinos. Si no los encuentras, puedes sustituirlos por almendras.
- Una vez que el pesto está listo, puedes guardarlo en la nevera durante varios días hasta que lo vayas a utilizar. Colócalo en un envase y cúbrelo directamente en la superficie con un papel de plástico para evitar que se oxide. También puedes cubrirlo con una capa de aceite de oliva en la superficie y cerrarlo herméticamente hasta que lo vayas a utilizar.
- El pesto puede guardarse congelado hasta por tres meses si no se le ha añadido ni el queso ni la mantequilla.